Formaciones de la Memoria, la Línea Piensa, C.C. Borges

Un entrecierro genético

Atravieso un patio para subir a un ascensor
Tiene todo un olor
Se abren mis fosas nasales y respiro profundo para llegar a ese lugar del olor
Subo 4 estaciones

Entro a la casa de Andrea y despliega su trabajo
Me explica que cuando cerramos los ojos aparecen capas inasibles
Capas de memoria
Cierro los ojos y el olor es lo primero

Luego como siempre lucesrayoslíneascírculoslíneasprofundidadabismoymas

Un paisaje se instala cercano, algo de esa capa de la memoria me perfora
Y descubro el recuerdo de un gesto, un gesto de ella
de Andrea
de Andrea salvaje.

Un color verde y un rojo que es propio de ella, de toda la vida, de un cierto caos memorión que se resiste a partir, quiere quedarse.

Es primitivo lo que veo
es primario, como el primer día
casi que descubro que es genético.

Hay algo que tiene que ver con lo que viene desde siempre, desde más allá,
y más allá.
Su paisaje me cuenta algo que vi en otra vida, y que sé que ahora reconstruye una capa, un suelo, una isla, un pozo, un volcán, un fuego, una lava.
Sube por un tiempo que no es el propio, que es de los propios tiempos.

Me gusta cerrar los ojos entonces y ver sus líneas, sus pozos, sus lagos, su negrura fangosa.
Su sangre negra, negra como el humo como la ceniza como la sangre negra.

Creo que me advierte algo, pero sé que no
que lo sé y que lo sé junto a ella
ya que nacimos juntas.

Aquel día, desde la punta de un volcán que nos vomitó por sabias.

En nuestra memoria recorre todo eso que allí adentro habita
ella me lo dice, le creo.
Me explica, le creo
Me muestra, lo sé
La sigo, sé que es a donde tengo que ir, me lleva por un sendero escogido casi como que no queda otro remedio que resusitar allí, allí donde el ave se queda empapada de naturaleza.

Y el presente siempre es aquello que está presente
allá y aquí, en esa memoria que solo aparece cuando cierro los ojos,
ella me dice
cerrá los ojos.
Y es así
Cierro los ojos y recorro sus paisajes, allí adentro, buscando un futuro que nos salva.

Hay olor

Ana Gallardo
Buenos Aires, Marzo 2016